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Los desafíos ambientales de México para el 2018

Cinco expertos ofrecen sus perspectivas sobre los desafíos que debe afrontar México en materia ambiental: mayores recursos a las áreas protegidas, preservar la biodiversidad —la inminente extinción de la vaquita marina es un caso emblemático de amenazas a la fauna— y una mayor atención a los pueblos indígenas son algunos de los temas mencionados. El 2018 será decisivo en el país porque  se elegirán más de 3000 puestos de gobierno, entre ellos la presidencia.

Los gobiernos electos que definirán las políticas ambientales en México tendrán importantes retos que enfrentar. Cortesía Raúl Benet
Los gobiernos electos que definirán las políticas ambientales en México tendrán importantes retos que enfrentar. Cortesía Raúl Benet

 

Áreas Naturales Protegidas (ANP): fortalecer gestiones y asignar recursos

El Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas es un eslabón fundamental que debe ser reforzado con recursos humanos y económicos para asegurar la cadena de la conservación de la biodiversidad en México.

  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Para José Sarukhán hay que mantener los apoyos a las áreas naturales protegidas, pero sobre todo asignar los apoyos económicos para resguardar estos lugares. “Es absurdo que el pago que se hace por el ingreso a las ANP, que debería servir para mantenerlas, no lo recibe la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), se va a la tesorería de la Nación y sirve para pintar rayas en el piso o poner un foco en alguna avenida de una ciudad” El experto dice que si bien estas cantidades de ingresos no son nada en relación con el ingreso nacional, “para las ANP sí es una buena suma, un estímulo además para mejorar la infraestructura, las señalizaciones que hacen cada vez más atractivos estos lugares”.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

La bióloga Julia Carabias también muestra preocupación por el mantenimiento de las áreas protegidas. “Hay que cuidar mucho que no haya un debilitamiento de las ANP, esto requiere un personal muy capacitado que perdure, que se fortaleza, que se entrene. Tiene que ser un espacio de personas muy calificadas en sus áreas como ocurre en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) o la CONABIO”, sostiene.

Bosques y deforestación: pérdida de suelos y de captación de agua

A pesar de los esfuerzos por erradicarla, la deforestación sigue siendo  intensa en México.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

La investigadora augura que el próximo gobierno tendrá retos complejos y deberá atenderlos con seriedad porque el tema ambiental está vinculado a las crisis sociales. “Es un problema de salud, de alimentación, de necesidades básicas como el agua y por lo tanto de pobreza, de desarrollo, de desigualdades”, advierte la científica mexicana. Uno de esos temas urgentes, y que no es tomado en cuenta, es el de los suelos, explica la académica. “Estamos perdiendo suelo rapidísimo, el suelo es un elemento natural que tarda mucho tiempo en recuperarse, no se recupera en la escala humana, estamos hablando de cientos de años y se nos está yendo muy rápido por la erosión provocada por la deforestación de los bosques, la pérdida de vegetación y el deslave generado por las lluvias cada vez más intensas”.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Para la aspirante presidencial mexicana, las políticas públicas ambientales, en lugar de proteger los bosques, han generado más deforestación. La representante indígena indica que deben ser los pueblos quienes decidan cómo debe ser el manejo de los recursos naturales, sobre todo porque estos abastecen de alimentos a las ciudades y los grandes centros de población, y se convierten en recursos estratégicos para la soberanía alimentaria y la seguridad nacional.

Pueblos indígenas y territorio: autonomía y poder de decisión

Las comunidades indígenas han demostrado ser las grandes aliadas de la conservación de los bosques y las selvas, porque consideran estos lugares desde una cosmovisión diferente al modelo extractivista.

RETO 2018 Cortesía Raúl BenetDiversas comunidades rurales e indígenas conviven y conservan los bosques y muchas de las Áreas Naturales Protegidas en territorio mexicano. Cortesía Raúl Benet.
  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Para María de Jesús Patricio Martínez, el reconocimiento constitucional que otorga a los pueblos indígenas la autodeterminación es uno de los derechos fundamentales para ellos. “Lo más importante es la autonomía en nuestras comunidades, retomar y reforzar la práctica tradicional que se vive desde dentro en todos los temas: el ambiente, el agua. Las mismas comunidades, ya organizadas, tienen que decidir y decir cómo tiene que ser el cuidado de sus árboles, sus aguas, su territorio, quién mejor que las mismas comunidades que conocen, que saben lo que pasa cuando cortan un árbol”.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

El tema de las consultas a los pueblos originarios  debe ser libre, previo e informado, “en particular en relación con consultas llevadas a cabo sobre ciertos proyectos mineros, energéticos, extractivos, de infraestructuras y agrícolas”, indica María Colín.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

“Ojalá y el debate que se dé en los siguientes meses, en el contexto del cambio de gobierno, se puedan escuchar planteamientos más claros que obliguen, no importa quién llegue a la Presidencia, a que tome en cuenta a los pueblos indígenas”, resalta Carabias, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) entre 1994 y 2000.

Políticas ambientales: punto de quiebre

Los próximos gobiernos municipales, estatales y federal electos definirán las políticas en materia ambiental para los próximos años, un tema que debe estar presente en la mente de los ciudadanos a la hora de votar este 2018.

  • María de Jesús Patricio Martínez – Representante del Congreso Nacional Indígena (CNI)

Los pueblos indígenas tienen la esperanza de incidir en la vida política del país, donde han estado relegados por siglos, dice María de Jesús Patricio Martínez. “Ya no estamos de acuerdo y vamos a ser ahora nosotros los que vamos a decidir qué se hace con nuestros territorios”, reclama la lideresa indígena, quien asegura que la organización política de los pueblos originarios debe ser internacional para poder enfrentar los retos del cambio climático.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Para Carabias, el reto más importante es cumplir con los compromisos del programa especial contra el cambio climático aprobado en México, país que firmó y ratificó el Acuerdo de París. “Sus objetivos son muy claros, tienen sus tiempos, su presupuesto asignado y las instituciones responsables están muy bien definidas. Además se redactaron con una participación muy amplia de la sociedad y de la Academia, por lo que lo único que falta es ponerlos en práctica aceleradamente”, puntualiza la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien recalca que la sociedad debe demandar a las autoridades que cumplan con lo que prometen y que castiguen a los funcionarios públicos que cometan algún acto ilícito en contra del ambiente.

  • María Colín – Asesora legal de Greenpeace México

La organización ambientalista Greenpeace identifica diversos  retos para el próximo año en México, como la actualización de la lista y el retiro de plaguicidas altamente peligrosos del campo mexicano, hacer más estrictas las normas de calidad del aire en las ciudades para garantizar la salud de sus habitantes e invertir esfuerzo y recursos en sistemas de movilidad sostenibles que aceleren la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en las urbes mexicanas. “Los gobiernos locales y federal deben generar políticas públicas que se centren en crear y ejecutar planes ambiciosos de reciclaje, planes que estimulen una drástica reducción en la generación de basura, en lugar de recurrir a medidas poco eficientes, caras y no sustentables como la incineración de basura para generar energía eléctrica” recomienda Colín.

Biodiversidad y amenazas

La inminente extinción de la vaquita marina en el Golfo de Cortés o la pérdida de biodiversidad frente a la entrada de organismos genéticamente modificados son algunos de los retos que debe enfrentar México.

RETO 2018 Cortesía_ Carlos Aguilera GreenpeaceOrganizaciones ambientalistas han exhibido la presencia de redes de pesca irregulares en el hábitat de la vaquita marina. Cortesía: Carlos Aguilera /Greenpeace.
  • José Sarukhán – Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)

Una cadena de eventos ambientales, económicos y sociales durante décadas empujó inexorablemente a la vaquita marina al borde de la extinción total en su hábitat. “Yo espero que se pueda evitar la tragedia de la extinción de la vaquita marina, sería algo en lo que todos nos sentiríamos bien, de haber hecho algo casi heroico, porque las condiciones en las que se encuentra esta especie son terribles, sería una enseñanza espléndida de que cuando nos proponemos realmente hacer algo y encaramos todos los problemas y se resuelven las cosas pueden salir bien”, expresa Sarukhán.

  • Julia Carabias – Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Para Carabias, la seguridad alimentaria no solamente es un asunto de producción de alimentos. “Es un asunto de que la gente tenga el acceso a la comida, a una dieta balanceada que refleje los recursos naturales regionales para evitar el impacto ambiental de la huella ecológica del traslado de la producción masiva, pero que no se haga con la ampliación de la frontera agrícola”, comenta la bióloga.

  • Raúl Benet – Coordinador de Política Pública en el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible

Los retos en el campo de la biodiversidad en México son enormes y la sociedad debe estar atenta para evitar perder los avances que se han logrado en lo últimos años en cuanto a la protección de especies amenazadas, la declaración de nuevas áreas protegidas y la legislación a favor del ambiente, indica Raúl Benet. “No podemos quedarnos con los brazos cruzados, siempre hay que estar al pendiente, sí existe la posibilidad de regresión, pero al contrario yo creo que es más fuerte la oportunidad de que las cosas avancen”, concluye.

El proceso electoral del 2018 en México será una oportunidad para que los candidatos a los distintos puestos de gobierno, desde los más locales hasta la Presidencia, puedan tomar en cuenta las preocupaciones de los expertos, activistas y comunidades indígenas en cuanto a la protección de la biodiversidad, los bosques y la participación de la comunidades en el manejo de sus recursos naturales.

 

Publicado originalmente el 5 de enero de 2018 en Mongabay Latam 

Conoce los pasos del oso andino

Su ancestro, el oso de hocico corto de Florida (Tremarctos floridanus) que emigró desde la península de Florida hace millones de años, era estrictamente carnívoro, pero una vez que llegó a Sudamérica empezó una adaptación en su dieta para incluir vegetales y frutos de los bosques secos interandinos.

Así, el oso andino (Tremarctos ornatus), que las comunidades llaman “de anteojos” por el pelaje blanco alrededor de sus ojos que contrasta con su piel oscura, evolucionó y sobrevivió. Se convirtió en una especie omnívora, pero especializada para comer materia vegetal dura y fibrosa como el bambú, que ningún otro animal de la región come.

Ximena Velez-Liendo, doctora en Biología y especialista en osos andinos, explicó  los detalles del primer estudio poblacional de esta especie en el departamento de Tarija, en la provincia de Méndez. “Es la primera zona en Bolivia en que vamos a hacer un estudio poblacional con toda la rigurosidad científica, no vamos a estimar basados en datos secundarios, estamos colocando cámaras trampa, utilizando tecnología de ADN, vamos a recolectar pelo y excretas de los osos para hacer esta estimación de la población”.

Esta especie está catalogada como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN. Aunque hay un consenso en que su población está decreciendo, los científicos tienen mucha cautela en determinar un número exacto de animales vivos en la región.

Crédito: Pablo Hernández Mares
Crédito: Pablo Hernández Mares

La distribución del oso andino atraviesa Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. “En estos sitios donde trabajamos están las poblaciones más pequeñas, las densidades más bajas y los números que vamos a generar a partir del siguiente año van a ser los primeros con los que podamos decir con seguridad que esta zona tiene tantos osos”, indicó Velez-Liendo, quien contempla replicar esta metodología para hacer un censo en toda la región de los bosques tropicales de Bolivia.

El oso andino tiene su hogar en territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Foto de Rob Wallace/WCS.
El oso andino tiene su hogar en territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Foto de Rob Wallace/WCS.

Los efectos del cambio climático
El equipo liderado por Velez-Liendo determinó iniciar el censo poblacional de los osos andinos en los bosques interandinos bolivianos “porque son los menos estudiados en todo su rango, no únicamente en Bolivia, sino en la región, bosques que han sido muy utilizados no solo por las personas actualmente, sino por nuestros ancestros debido a la buena calidad del suelo, pero ahora están considerados dentro de los tres ecosistemas más frágiles a causa del cambio climático”.

El aumento de las temperaturas está desplazando a todos, plantas y animales por igual. Los patrones del cambio climático están empujando la región amazónica hacia el bosque tropical andino, lo que está generando un aislamiento de los bosques secos interandinos. “Si imaginamos un perfil de elevación, lo que está sucediendo es que los jaguares están subiendo, pero los osos no pueden subir más porque arriba están los pumas, entonces tienes un conflicto entre estas tres grandes especies, y en medio de eso tienes a las personas con su ganado”, señaló Velez-Liendo durante su ponencia en el Congreso Mundial de Conservación de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés).

“En Latinoamérica la interacción de las áreas naturales protegidas con las comunidades indígenas es muy importante, y más aún en Bolivia donde las poblaciones locales viven dentro o están en las zonas de amortiguamiento de estas áreas”, apuntó Alfonso Blanco de PROMETA, una ONG dedicada a la conservación de la naturaleza con más de 25 años de trabajo en Bolivia, que participa en el estudio.

Velez-Liendo recordó que las comunidades indígenas le advertían desde hace tiempo que algo estaba pasando en el clima, que los bosques tenían un comportamiento extraño y ya no estaban dando muchos frutos, lo que hacía que los animales que dependen de estos no estuvieran encontrando suficiente comida y salieran a buscarla.

Lo que los habitantes sufrían, la metodología científica lo confirmó. “Es una mezcla entre conocimiento local y lo que nosotros estamos viendo con los datos de cambio climático”, reconoció la bióloga.

Un recurso natural indispensable para la sobrevivencia de los osos andinos son los frutos del bosque, especialmente para que las crías de las hembras puedan subsistir en los meses de febrero, marzo y abril, que es el breve periodo de fructificación en estas latitudes. “Con los cambios de los patrones climáticos muchos de estos bosques están estresados: o están produciendo frutos todo el año o ningún fruto para nada, y esto puede llevar a que el éxito reproductivo de estos animales baje”, lamentó  la investigadora.

Los pumas (Puma concolor) son la especie más exitosa de los grandes carnívoros de la región: sus destrezas como cazadores les han permitido adaptarse a los distintos climas y expandirse desde Norteamérica hasta Argentina, sin embargo, ahora compiten con los jaguares y los osos andinos por los alimentos. Foto de X. Velez-Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.
Los pumas (Puma concolor) son la especie más exitosa de los grandes carnívoros de la región: sus destrezas como cazadores les han permitido adaptarse a los distintos climas y expandirse desde Norteamérica hasta Argentina, sin embargo, ahora compiten con los jaguares y los osos andinos por los alimentos. Foto de X. Velez-Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.

El conflicto con los humanos
De acuerdo con la académica, el conflicto entre jaguares, osos andinos, pumas y las comunidades humanas es un elemento clave en la investigación, que evaluará desde cero tres variables específicas: las actitudes, percepciones y tolerancia hacia los osos andinos y los grandes carnívoros en general.

“Inicialmente queremos ver cómo el oso está afectando a la gente, pero lo que hasta ahora estamos viendo es que el carnívoro en más conflicto es el puma, cuando mata al ganado la gente se enoja. Y no solamente con el puma, sino con todos los animales grandes como los osos, los jaguares, zorros y otros gatos de tamaño mediano”, puntualizó Velez-Liendo quien ha trabajado con comunidades indígenas de Bolivia y se ha enfocado en el estudio de oso andino desde 1999.

Sin comida en los bosques, los osos andinos o los pumas se acercan a las comunidades para atacar al ganado, lo que provoca la caza. “Para poder saber si la caza de estos animales como una forma de represalia por la pérdida de su ganado es sostenible, tenemos primero que saber cuántos osos hay, porque lo que la gente nos dice es que matan uno o dos osos cada año, pero si hablamos de 15 comunidades diferentes, queremos ver si ese número de osos muertos afecta a la población de manera negativa”, detalló Velez-Liendo.

El bosque seco de Bolivia es un lugar donde la comida escasea por completo durante tres meses, lo que obliga a los pumas y osos andinos a buscar alimentos cerca de los emplazamientos humanos. Foto de X. Velez-Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.
El bosque seco de Bolivia es un lugar donde la comida escasea por completo durante tres meses, lo que obliga a los pumas y osos andinos a buscar alimentos cerca de los emplazamientos humanos. Foto de X. Velez-Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.

En Bolivia no existe ningún esquema de compensación por pérdida de ganado ni manejo de conflictos cuando uno de estos grandes carnívoros ataca o se come una cabra u otro animal de algún campesino. “El gobierno municipal quiere declarar estas zonas como áreas protegidas municipales, más ahora que está el oso andino, una especie emblemática”, señaló Alfonso Blanco, fundador y coordinador de proyectos especiales de PROMETA.

“La medida de conservación más eficaz para los osos andinos en Bolivia es el sistema nacional de áreas protegidas. Aunque la caza de osos andinos es poco frecuente, por lo general se relaciona con los conflictos entre los seres humanos y la vida silvestre, ya sea por una afectación a su ganado o a sus cultivos de maíz”, indicó  Rob Wallace, Director del Programa Gran Paisaje, de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS por sus siglas en inglés).

“Vamos a aplicar ciertas formas de mitigación con las comunidades, una de ellas es la construcción de vallas eléctricas porque casi todas las comunidades tienen acceso a paneles solares, vamos a ver si el uso de estas técnicas mejora la actitud de la gente hacia los carnívoros. Involucrar a las personas de la comunidad desde el principio hace exitoso el proyecto”, comentó Velez-Liendo.

El equipo liderado por Velez-Liendo coloca cámaras trampa en puntos estratégicos para fotografiar a los animales a su paso por el lugar. Foto de X. Velez -Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.
El equipo liderado por Velez-Liendo coloca cámaras trampa en puntos estratégicos para fotografiar a los animales a su paso por el lugar. Foto de X. Velez -Liendo-CJ. Quiroga. Andean Carnivore Conservation Initiative.

“La mayoría del financiamiento se va a la parte amazónica, se va a la parte más verde, pero muy poco se ha enfocado en estas pequeñas zonas que son muy importantes para la gente”, lamentó Velez-Liendo.

Esta investigación cuenta con el financiamiento del Zoológico de Chester, Inglaterra. El equipo lo conforman científicos bolivianos, estudiantes de doctorado, integrantes de PROMETA, un equipo de última tecnología y el apoyo de la unidad WildCRU, expertos mundiales en grandes carnívoros de la Universidad de Oxford.

oso-andino

Publicado originalmente en Mongabay Latam el 22 de septiembre de 2016. 

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¿Cómo superó la ansiedad de viajar al espacio el director de la NASA?

El color naranja es inconfundible. El cristal negro de su casco, icónico. La bandera de las barras y las estrellas está en su hombro izquierdo y su nombre estampado en su corazón: Charlie Bolden, administrador de la NASA.

Mientras su traje espacial es exhibido en el stand de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), Charles Frank Bolden, Jr., máximo responsable de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en inglés), mantiene algunas reuniones de alto nivel en Guadalajara durante el 67 Congreso Internacional de Astronáutica.

Entrenado como piloto de combate, Bolden fue comandante en las misiones de vuelo de los transbordadores Columbia, Discovery y Atlantis, incluida la que puso en órbita el telescopio espacial Hubble, una de las labores más complicadas de su carrera.

Charlie Bolden, director de la NASA. Crédito de la imagen: NASA

CientíficoDigital.Mx le preguntó cuál fue la emoción que tuvo que controlar cuando estuvo en el espacio.

“Siempre hay ansiedad, porque nunca lo has hecho antes, emocionalmente pasas por una montaña rusa de emociones en lo que llegas al espacio, luego miras abajo y ves la tierra, lo hermosa que es, pero sobre todo te das cuenta que no hay fronteras, todo el mundo dice eso, pero realmente no te impacta hasta que miras por la ventana y la ves en toda su belleza”, relató Bolden que experimentó en su primer vuelo espacial.

Esta perspectiva desde el espacio, que sólo pocas personas han podido apreciar con sus propios ojos, el planeta adquiere un nuevo significado y sus problemas también, como el calentamiento global.

“El cambio climático es un área de importancia crítica para la NASA, aunque no somos una organización política, somos una de las organizaciones que provee datos a los científicos y a los tomadores de decisiones políticas en temas como el abastecimiento de agua, el manejo de los cultivos o las previsiones por desastres naturales, es importante intentar hacer entender a las personas los efectos que tiene el cambio climático y cómo podemos revertirlo o detenerlo, es un gran reto”, señaló Bolden.

Mientras él habla, los asistentes al congreso siguen pasando frente al traje que el portó cuando subió al espacio. Él comparte sus experiencias y los demás se prueban los guantes, tocan el casco como si fuera un amuleto de la suerte y se toman una foto o se llevan una postal con la fotografía oficial de Bolden portando el traje, donde además se reseña la trayectoria y las misiones de este astronauta de la NASA.

Bolden no deja de decir que la NASA siempre ha puesto sus ojos en Marte  “ya hemos probado la nave Orión, que será el vehículo que descenderá a Marte, donde en su momento pondremos humanos en la superficie del planeta rojo”.

A pesar de su extensa trayectoria, Bolden se negó diplomáticamente a dar algún consejo a la Agencia Especial Mexicana, pero elogió el gran nivel de ingeniería de los mexicanos y recordó a Rodolfo Neri Vela quien entrenó para ser astronauta en la misma época que él.

“La Agencia Espacial Mexicana, bajo sus directivos determinará su propio curso de acción y lo que debe realizar, es mucho más pequeña que la NASA, donde tenemos cuatro grandes directores de misiones, pienso que la AEM están haciendo un gran trabajo en el país al utilizar los valores que tienen aquí, tienen increíbles destrezas ingenieriles, además, a través de la agencia, tratan de animar a los jóvenes para entrar al campo de las matemáticas, la ciencia y la tecnología”, compartió emocionado Bolden.

El último día del Congreso de Astronáutica, los responsables del traje llegan por él a mediodía, sin más honores que el haber servido a Charlie Bolden en sus misiones espaciales lo apretujan en una maleta junto al traje ruso que utilizó Peggy Whitson, otra astronauta de la NASA, a la espera de llevarlos a la siguiente exhibición ya no vestirán astronautas en el espacio ahora emocionarán a terrenales curiosos.