Ritalin CC BY-SA 3.0

¿Existen medicamentos para ser más inteligentes?

¿Tomarías una pastilla que te hiciera más inteligente? ¿Probarías algún medicamento que te ayudara a resolver mejor tus exámenes o a ser más creativo? ¿Consumirías alguna droga para convertirte en un genio matemático al instante, sin importar las consecuencias o adicción que te pudiera generar?

Medicamentos recetados para el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) son consumidos con la creencia de que mejoran la inteligencia.

Aunque puede parecer una tendencia surgida en Sillicon Valley en los últimos años, desde los años 60´s en todo el mundo se han probado sustancias con la finalidad de mejorar el desempeño intelectual.

¿En verdad hay drogas que te hacen más listo?

Existen unas drogas llamadas Nootrópicos (del griego nóos = mente y tropos = dirección) diseñadas específicamente para facilitar el aprendizaje y prevenir los problemas cognitivos asociados con la demencia. Sin embargo, su uso sin supervisión médica podría generar efectos adversos a la salud.
Según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas de Fiscalización de drogas y Prevención del delito, estas potenciadoras del conocimiento “actúan incrementando el riego sanguíneo del cerebro o aumentando los niveles de ciertos neurotransmisores que desempeñan una función en el aprendizaje y la memoria”.
Puesto que no hay un consenso científico sobre los beneficios reales de estas sustancias para lograr esos fines, el consumo de éstas podría entrar en lo que se considera “pharming”, que es el uso de fármacos con fines distintos a los que están dirigidos. ¿Te acuerdas de Michael Jackson que usaba anestésicos frecuentemente?
“Después del alcohol, el tabaco y la marihuana, la categoría de abuso de drogas de prescripción es un problema de salud pública, porque al ser sustancias que deben recetarse por un médico, existe un manejo inadecuado y un mercado para estas drogas”, explicó Octavio Campollo Rivas, director de la Clínica de Investigación sobre las Adicciones de la Universidad de Guadalajara.
Ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han publicado en sus páginas oficiales de Internet informes sobre el consumo de estas drogas y sus efectos secundarios.
Pese a que no hay cifras oficiales, reportes periodísticos aseguran que en países como Estados Unidos el uso de estos medicamentos ha ido en aumento en los últimos años.
“En Estados Unidos se empiezan a usar cada vez más fármacos de prescripción porque es más difícil conseguir otras drogas ilegales”, aseguró Campollo Rivas.
Investigaciones en neuropsicología clínica de la Universidad de Cambridge reportaron que al menos 17% de los estudiantes universitarios estadounidenses han aceptado haber usado este tipo de fármacos para intentar mejorar su concentración o memoria.
Aunque hasta la fecha no se reconoce el uso de estas sustancias de manera general, hay al menos cuatros elementos activos como metilfenidato, piracetam, memantina y modafinilo que tienen algunos efectos el desempeño cerebral, como ayudar a permanecer despierto y en alerta, una condición previa para el aprendizaje.

1 Metilfenidato

Nombre comercial: Ritalin

Luego de que en 1937, el psiquiatra Charles Bradley prescribiera anfetaminas a niños con problemas de conducta y notara mejoras en su comportamiento y capacidad de aprendizaje, en 1955 se probó el metilfenidato por primera vez para tratar trastornos de aprendizaje y siete años después fue aprobado para su uso por la Agencia Federal de control de drogas en Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés).
“Si un niño diagnosticado con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) toma Ritalin va a mejorar sus calificaciones, es un efecto en específico del medicamento”, explicó el neurólogo pediatra Jesús Gómez Plascencia.
El metilfenidato mejora el funcionamiento congnitivo en general, como la memoria y la velocidad de procesamiento de la información, sin embargo la Organización Mundial de la Salud ha recomendado firmemente que este medicamento que no sea suministrado por personal sanitario no especializado, para evitar la intolerancia por parte de los pacientes a esta sustancia.

2 Piracetam

Nombre comercial: Nootropil 

Se empezó a utilizar hace más de 30 años en niños con problemas de aprendizaje y de lenguaje o con trastornos específicos de lecto-escritura como la dislexia y la disgrafía (es decir confundir las letras y no saber escribirlas), porque ayudan a mejorar la capacidad de lenguaje, lectura y aprendizaje.
Además, investigaciones científicas reportaron que este medicamento –de venta libre-, es efectivo en ciertos tipos específicos de epilepsia
Sin embargo, “no hay evidencia real que demuestra que mejora el funcionamiento cognitivo en personas sin estos padecimientos”, detalló Gómez Plascencia, profesor investigador del departamento de neurociencias de la Universidad de Guadalajara.
Sobre las posibles consecuencias de su consumo “es difícil saberlas porque no tenemos registros de abusos de esta sustancia, no quiere decir que no existan, pero a lo mejor no se están detectando”, consideró Campollo Rivas, especialista en adicciones.

3 Memantina

Nombre comercial: Akatinol

Sintetizada por primera vez en 1968, es una sustancia que hace más lento el deterioro cognitivo. Según la OMS ha resultado efectiva en el tratamiento del Alzheimer, ya que “retrasa” la aparición de la demencia.
Sobre su efecto como estimulante intelectual “no hay resultados estadísticamente significativos”, asegura el experto consultado, quien califica que es una medicina para la inteligencia “basada en la ocurrencia”, pues se piensa que si mejora la memoria en personas con Alzheimer puede funcionar mucho mejor en una persona sin esta enfermedad.
El riesgo es que este medicamento se vende sin ningún tipo de restricción y, según el servicio MedlinePlus de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, puede provocar algunos efectos secundarios graves como dificultad para respirar o alucinaciones.

4 Modafinilo

Nombre comercial: Modiodal 

Es un estimulante no controlado, es decir que su venta no requiere receta médica, recomendado contra la somnolencia excesiva (síndrome de hipersomnia), trastornos psiquiátricos, fatiga patológica, esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson.
Entre los efectos farmacológicos de esta sustancia están el aumento de la actividad motora, el mejoramiento de algunas funciones cerebrales y la disminución de la fatiga.
“Por ciertos aspectos de su mecanismo de acción se ha utilizado en el tratamiento del TDAH en adultos, y se han obtenido buenos resultados”, especificó el neurólogo Jesús Gómez Plascencia.
Sin embargo, la OMS emitió un comunicado alertando que este medicamento no debe ser administrado a niños porque puede provocar insomnio, desorientación, confusión, agitación, alucinaciones, síntomas digestivos, trastornos cardiovasculares (taquicardia).
  • 5 Películas de ficción sobre drogas inteligentes

    ¿Te quedaste con las ganas de fanstasear un rato con las drogas inteligentes?, ¿Quisieras probar alguna de estas sustancias pero temes por los efectos secundarios? Por qué no checas estas películas
    1.- Lucy (2014) 
    2.- The bourne Legacy (2012)
    3.- Limitless (2011)
    4.- Rise of the Planet of the Apes (2011) 
    5.- A Scanner Darkly (2006)