Ajolote: el hermano de Quetzalcóatl que pelea por sobrevivir

Especie originaria del lago de Xochimilco, lugar emblemático de la Ciudad de México, se encuentra amenazada por la presencia de especies invasoras en su hábitat natural, la urbanización y la contaminación del agua

  • ¿Es posible la restauración del hábitat natural del ajolote?
  • ¿Cuáles son los proyectos de conservación que buscan salvar a esta especie de la extinción?
El Ajolote (Ambystoma mexicanum) está catalogado en peligro de extinción por la Norma Oficial Mexicana 059-ECOL-2010. Foto de CONABIO
El Ajolote (Ambystoma mexicanum) está catalogado en peligro de extinción por la Norma Oficial Mexicana 059-ECOL-2010. Foto de CONABIO

Cuenta la leyenda que el dios Xólotl, hermano mellizo de Quetzalcóatl, no quería morir. Para evitar ser sacrificado, Xólotl se escondió, primero transformado en maíz y luego en la forma de maguey, pero al ser descubierto se refugió en el agua, donde tomó el aspecto del axolotl en náhuatl o ajolote en castellano.

El ajolote era bien conocido por los Aztecas. Y más aún por los Xochimilcas, los primeros habitantes de Xochimilco, una zona lacustre en el valle donde actualmente se asienta la Ciudad de México. Este conocimiento se heredó de generación en generación hasta llegar a Dionisio Eslava Sandoval, originario del lugar y dedicado a la conservación de este particular anfibio.

“Cuando Quetzalcóatl encontró a Xólotl recapacitó y le dijo: como te negaste a morir sacrificado para dar vida a otro elemento, toda tu vida permanecerás aquí, pero el día que tu elemento, el agua, ya no sirva, desaparecerás de la faz de la Tierra junto a la raza humana”, cuenta a Mongabay Latam Dionisio Eslava Sandoval, presidente de la organización Umbral Axochiatl, un proyecto comunitario fundado en el año 2000 con el objetivo de preservar la cultura y el medio ambiente del Xochimilco.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en su Lista Roja de especies amenazadas, cataloga al ajolote (Ambystoma mexicanum) En Peligro Crítico de Extinción  debido a que su área de ocupación es menor de 10 kilómetros cuadrados,  su distribución está severamente fragmentada y hay una disminución continua en la extensión y calidad de su hábitat, además del decrecimiento en el número de individuos maduros.

El ajolote es endémico del lago de Xochimilco, es decir, es un anfibio que solo vive en algunos rincones de una red de canales que ocupan una superficie total de 180 kilómetros cuadrados.

En 1998 la doctora Virginia Graue calculó la presencia de 6000 ajolotes por kilómetro cuadrado. Yo hice un análisis en 2004 y encontré que había 1000. Para 2008 repetí el estudio y ya solo había 100 y en 2013 solo contabilizamos 36 por kilómetro cuadrado, lo que quiere decir que su población va bajando más o menos como nosotros habíamos predicho”, dice a Mongabay Latam Luis Zambrano, fundador del Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es como encontrar una aguja en un pajar. “No se puede conocer el número exacto de ejemplares que quedan porque es muy difícil de contar, aunque hay evidencia de que cada año disminuye su población. En este momento la especie no tiene la vitalidad ni el número para considerarla fuera de peligro”, explica a Mongabay Latam Esther Quintero, Subcoordinadora de Especies Prioritarias de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) de México.

El Ajolote es considerada una especie paraguas, debido a que su protección beneficia a otras especies y al ecosistema en general. Gráfica: Pablo Hernández Mares.
El Ajolote es considerada una especie paraguas, debido a que su protección beneficia a otras especies y al ecosistema en general. Gráfica: Pablo Hernández Mares.

El pronóstico del Dr. Zambrano es devastador: para 2020 o 2025 no habrá ajolotes, si no se actúa para salvarlos.

Especies invasoras, amenaza constante

Zambrano, quien comenzó a trabajar con los ajolotes hace 18 años, ha realizado análisis de viabilidad poblacional de esta especie y descubrió que el crecimiento o decrecimiento de la población de ajolotes depende en gran medida de qué tanto se mueren o sobreviven los ejemplares más jóvenes, “que son el eslabón más sensible de la población, contrario a lo que pasa con las tortugas marinas, donde los adultos son los más vulnerables”.

Un experimento en laboratorio para conocer la interacción del ajolote con las carpas (Cyprinus carpio) y las tilapias (Oreochromis niloticus) presentes en Xochimilco, mostró que las primeras se comen sus huevos y las segundas a los alevines, que son las crías recién nacidas.

Las carpas y las tilapias fueron introducidas por autoridades gubernamentales en los años 70 con la intención de generar proyectos acuícolas, sin embargo, éstas han invadido de forma masiva los canales de agua donde habitan los ajolotes, convirtiéndose en una de las peores amenazas para la supervivencia del Ambystoma mexicanum.

“El ajolote está en peligro de extinción por ese proyecto que no midió el alcance que podría tener al liberar tilapias y carpas, que no tienen depredadores naturales, esto ha llevado a un deterioro de toda la zona chinampera”, lamenta Eslava Sandoval. La chinampa es un método de cultivo prehispánico que consiste en sembrar dentro pequeñas islas de tierra dentro del lago.

Una de las características más peculiares del Ajolote son sus tres pares de branquias externas y ramificadas, con las que respira al tomar el poco oxígeno de las aguas pantanosas. Foto de CONABIO
Una de las características más peculiares del Ajolote son sus tres pares de branquias externas y ramificadas, con las que respira al tomar el poco oxígeno de las aguas pantanosas. Foto de CONABIO

La presión de la gran ciudad

La UICN advierte que entre los factores de amenaza contra el ajolote está el crecimiento de la actividad turística mal regulada, lo que aumenta la contaminación en la zona. Xochimilco es conocido internacionalmente por sus paseos en las trajineras, unas embarcaciones decoradas con motivos mexicanos, donde se puede pasear por la zona mientras se come y bebe escuchando mariachi.

Los investigadores han realizado estudios de nicho potencial, un análisis matemático con imágenes satelitales para determinar el hábitat de una especie, y encontraron que no en los 180 kilómetros cuadrados de canales en Xochimilco puede habitar el ajolote, sólo en algunos pequeños espacios dispersos en el área puede sobrevivir, lo que ha provocado que existan poblaciones aisladas.

Los ajolotes no pueden sobrevivir en todos los lugares debido a las variaciones de la calidad del agua. “Los ajolotes son muy sensibles a la contaminación del agua; de hecho son indicadores de la calidad del agua. Necesitan condiciones específicas para desarrollarse, como bancos de lodo para depositar sus huevecillos y un temperatura adecuada, entre otras cosas”, afirma Quintero.

“Hay sitios donde puede haber calidad de agua relativamente buena, pero cuando tienes casas alrededor, los animales se estresan y mueren; prefieren los sitios tranquilos donde solo se escucha el viento y no donde se cantan canciones a todo volumen; entonces la urbanización, aun cuando puede no afectar la calidad del agua, sí afecta a los ajolotes”, apunta Zambrano.

Xochimilco fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO en 1987. “Es nuestro único patrimonio que tenemos para heredar a los hijos, pero de una mejor manera. Ahí nacimos, ahí crecimos y vivimos, somos los indígenas quienes hemos preservado el ecosistema”, dice con orgullo Eslava Sandoval.

Este chinampero, agricultor de la parcela de cultivo tradicional prehispánico, compara a Ciudad de México con un gran monstruo que cada día crece más, que necesita más agua, oxígeno, alimentos frescos y  toda serie de servicios de los que Xochimilco, si se le diera la prioridad que merece, podría ser el gran proveedor a futuro, como lo fue en el pasado prehispánico.

Dionisio Eslava recuerda con nostalgia que hace apenas unos años, en los 90, llegaba a pescar más de 30 ajolotes de buena talla, y que ahora es casi imposible encontrar alguno. Incluso menciona que en los últimos 14 años solo ha pescado un organismo que murió al poco tiempo. En aquellos tiempos dejaban ir a los ejemplares más jóvenes para que siguieran creciendo, como les enseñaron sus antepasados. Incluso el ajolote era un platillo típico que se servía en la zona.

Ajolote

La contingencia del agua  

La Ciudad de México está situada en un valle donde existían cinco grandes lagos conectados entre sí. Esto desapareció con la llegada de los conquistadores españoles, quienes secaron los lagos para evitar inundaciones y ganar terrenos.

Las culturas precolombinas tenían una visión de contención en épocas de lluvias, colocaban bordos o contenedores que evitaban las inundaciones, en pocas palabras, crearon un sistema de canales acuáticos que eran el hogar perfecto para el ajolote.

“En la Ciudad de México tenemos un problema de inundaciones en época de lluvia y de sequías en tiempo de estío, cuando no deberíamos tener esas complicaciones que han sido causadas por el pésimo manejo de la cuenca”, comenta Zambrano, quien publicó un artículo científico comparando el manejo de agua de las ciudades de Sao Paulo, Buenos Aires y México.

El tamaño de la Ciudad de México se triplicó entre 1950 y 1975. Este ritmo tan acelerado de crecimiento generó una gran presión al suministro de agua en la ciudad. A partir de esos años, Xochimilco dejó de recibir agua directamente de manantiales o ríos. “Xochimilco se surte de la planta de tratamiento del Cerro de la Estrella, por lo que su manejo es completamente artificial”, indica Zambrano.  

Por lo anterior, el agua se volvió alcalina, salada y contaminada, además que su calidad varía considerablemente a lo largo del año, causando flujos en nutrientes, aparición de algas y modificaciones en la cadena alimentaria.

Xochimilco es un sistema socioecológico en donde la presencia del ser humano ha generado una gran influencia en el hábitat del Ajolote. Foto de Luis Zambrano
Xochimilco es un sistema socioecológico en donde la presencia del ser humano ha generado una gran influencia en el hábitat del Ajolote. Foto de Luis Zambrano

Restauración de su hábitat

Xochimilco, alguna vez un gran lago, es ahora un laberinto, una red de canales de agua. Esta característica física y las circunstancias socioeconómicas de la zona complican los proyectos de restauración del hábitat, algo que hace este caso distinto a cualquier otro donde se han llevado a cabo restauraciones de gran envergadura.  

La burocracia es otro laberinto en Xochimilco. El cambio de las administraciones de gobierno cada tres o seis años es un obstáculo para plantear proyectos de conservación de largo alcance. “Las autoridades siempre están interesadas en hacer infraestructura y lo que nosotros queremos hacer es infraestructura social”, señala Zambrano, quien asegura que el trabajo con los campesinos locales es imprescindible para convencerlos de conservar el ecosistema.

La restauración del hábitat es posible, pero es un proceso lento. El académico asegura que están trabajando en un proyecto con los Chinamperos, que son los agricultores locales, para que ellos sean los encargados de la conservación del ajolote, inclusive para generar un beneficio económico.

El 70 por ciento de las chinampas que están abandonadas se pueden recuperar. El proyecto busca que estos agricultores locales regresen a trabajar en estas parcelas de forma agroecológica para que los canales que rodean estas tierras se conviertan en refugios para los Ajolotes.

“Hemos colaborado con el Dr. Zambrano durante dos años, entre 2008 y 2009, a través de un convenio de buena voluntad, en la creación de los primeros encierros donde aportamos más de 200 organismos de nuestra estación biológica”, recuerda Eslava Sandoval quien coincide que la chinampa debe verse como un negocio rentable para que otros campesinos vuelvan a la agroecología, es decir, cultivar sin fertilizantes artificiales ni pesticidas.

Para ambos, tanto el académico como el agricultor,  la preservación de Xochimilco traería beneficios ambientales como el abastecimiento de agua, el mejoramiento de la tierra, la reforestación, la generación de empleos y la estabilidad social.

Zambrano, quien también es secretario ejecutivo de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel de la (UNAM), menciona que pretenden realizar otro monitoreo de ajolotes en 2018  si consiguen el financiamiento necesario para realizarlo.

El investigador explica que la colecta de ajolotes en su medio natural para el monitoreo científico se realiza con el apoyo de los pescadores locales. “Cuando hay tan pocos es muy difícil recolectarlos de forma tradicional colocando redes agalleras o trampas, porque no cae ninguno, entonces lo que hicimos fue trabajar con los también pocos ‘ajoloteros’, quienes conocen cuándo los ajolotes salen a respirar o ‘boquear’ como dicen coloquialmente, arrojan las atarrayas, una forma de red circular, y así se van capturando sin lastimarlos”, detalla Zambrano, quien incluso ha trabajado en un proyecto para implantar transmisores de radio en algunos ejemplares.

El crecimiento desmedido de la Ciudad de México terminó impactando el ecosistema de Xochimilco, hábitat de distintas especies acuáticas. Foto de Luis Zambrano
El crecimiento desmedido de la Ciudad de México terminó impactando el ecosistema de Xochimilco, hábitat de distintas especies acuáticas. Foto de Luis Zambrano

Hábitat natural

El manejo ambiental de Xochimilco por parte de sus primeros pobladores tiene más de mil años, lo que ha generado una huella que todavía no se ha borrado. “La conservación del hábitat no incluye sacar al ser humano del lugar, sino que éste realice un mejor manejo del hábitat para producir altas cantidades de comida, pero al mismo tiempo mantener la alta biodiversidad que tiene esta zona”, advierte Zambrano, quien considera que la solución para la conservación del ajolote es volver a la agroecología que se practicaba en la zona 60 años atrás.

¿Se podría erradicar a las carpas y las tilapias de los canales de Xochimilco? “No, pero sí podemos seccionar los canales, nosotros lo llamamos refugios, donde ponemos barreras que evitan que entren estas especies pero sí permiten que entre una mejor calidad de agua”, detalla Zambrano. Esta estrategia permitirá restaurar el hábitat y lograr la sobrevivencia del ajolote, así como otras especies nativas como la rana negra (Rana montezumae), el acocil (Cambarellus montezumae) o el charal (Chirostoma jordani), además que el chinampero pueda cosechar mejores alimentos.  

La organización que lidera Dionisio Eslava Sandoval ha construido tres refugios donde no entran las carpas ni las tilapias y en los que están reproduciendo ajolotes con la intención de liberarlos en los canales.

La distribución conocida del Ambystoma mexicanum es tan pequeña que aparece como un punto diminuto en el extenso territorio nacional. Xochimilco es el único lugar del mundo donde se encuentra esta especie en su estado natural.

Existen referencias prehispánicas de los ajolotes en los códices como el Florentino, el Madrid y el Vaticano. Foto de CONABIO
Existen referencias prehispánicas de los ajolotes en los códices como el Florentino, el Madrid y el Vaticano. Foto de CONABIO

La regeneración del ajolote

Es difícil saber si los antiguos habitantes del Valle de México conocían de la capacidad de regeneración del ajolote. Dionisio Eslava explica que para los aztecas, Xólotl era el dios de la dualidad, quien tenía el poder de las transformaciones. Sin embargo el ajolote, contrario a otras especies de anfibios no sufre ninguna metamorfosis, y permanece en estado larvario durante toda su vida,  incluso cuando madura sexualmente, una característica conocida como neotenia.

El ajolote tiene la capacidad de regenerar sus extremidades, la cola, la mandíbula, la piel, sus órganos e incluso partes de sus cerebro. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO), esta condición regenerativa hace del ajolote una de las especies de anfibios más estudiadas en el mundo, a nivel fisiológico, genético y como modelo en el estudio de la biología del desarrollo.

Si se le mutila una patita el animal la vuelve a recuperar, así como los huesos, los tendones, cartílago, las agallas, ojos y hasta músculos que quedan totalmente intactos, incluso si se le extrae un pedacito del corazón lo vuelve a recuperar”, menciona Eslava Sandoval.

El ajolote podría ser sin duda el animal más emblemático de México. Tiene tantas bondades que no se le ha dado el reconocimiento que debería. “Es una de las especies más importantes para las culturas precolombinas, al considerarlo el hermano mellizo de Quetzalcóatl, el dios dominante en Mesoamérica. Se le dio la espalda desde los años 50 para acá. Es importante por todas las características biológicas que posee, pero también culturales como su relación directa con la gastronomía y la medicina tradicional”, dice orgulloso Zambrano.

“El ajolote está a nivel del maíz, en términos con nuestra relación como mexicanos con la naturaleza, ha sido una pieza fundamental que debemos rescatar y no dejar que la mancha urbana acabe con él, estamos a tiempo”, concluye esperanzado el académico.

A pesar de los peligros inminentes que enfrenta el ajolote, todo parece que es fiel a su leyenda de mítico dios y se resiste a morir.

Este artículo fue publicado originalmente en Mongabay Latam el 19 de Mayo de 2017

Los mexicanos, con mayor predisposición para desarrollar glaucoma

Irreversible pero controlable, el glaucoma es una condición que afecta los nervios ópticos, lo que provoca la paulatina reducción de la visión.

  • El glaucoma es la primera causa de ceguera legal irreversible en el mundo.
  • El glaucoma representa el  2% de la distribución mundial de las principales causas de discapacidad visual, según datos de la OMS.
La revisión periódica es la mejor forma de prevenir el desarrollo del glaucoma.
La revisión periódica es la mejor forma de prevenir el desarrollo del glaucoma.

“Los mexicanos tenemos una mayor predisposición, posiblemente la mayor predisposición para desarrollar el glaucoma junto con los afrodescendientes. En Estados Unidos se les considera a los hispanos, concretamente a quienes tiene ancestros mexicanos como de alto riesgo para desarrollar la enfermedad”, indicó el Dr. José Antonio Paczka Zapata, director del III Congreso Internacional Glaucoma Hoy, realizado en Guadalajara, México.

El especialista enfatizó que este padecimiento es silencioso, asintomático,  donde 7 de cada 10 de los 3 millones de mexicanos que presentan la enfermedad o tienen sospecha o predisposición, no saben que tienen glaucoma.

“El glaucoma se considera hoy en día como una epidemia, dado el aumento en el número de personas de edad madura, de 4% de prevalencia de glaucoma en mayores de 40 años sube a 22% en las personas mayores de 75 años, es decir se quintuplica”, refirió Paczka aunque dijo que también se presentan casos de glaucoma pediátrico, congénito, espontáneo o juvenil, pero en menor frecuencia.  

La Dra. Martha Rodríguez García, presidenta del Colegio de Médicos Oftalmológicos del Estado de Jalisco, señaló que la organización del Congreso Internacional Glaucoma Hoy  permite la actualización en el tratamiento, manejo y diagnóstico oportuno de este tipo de pacientes. “El glaucoma es una enfermedad que afecta al individuo, pero no sólo a la persona que lo padece, sino a su entorno familiar, su entorno laboral porque causa la pérdida de la capacidad para trabajar en sus ocupaciones habituales en los pacientes y también en el entorno social porque tiene un costo para toda la sociedad”, comentó.

“Muchas personas que no saben que tiene esta enfermedad, cuando se detecta tardíamente, desgraciadamente los cambios son irreversibles y ya no hay manera de recuperar lo que se perdió en la capacidad y el campo visual”, lamentó Rodríguez García.

Las personas con familiares con glaucoma tienen más probabilidades de desarrollar esta enfermedad/ Dboybaker/Flickr
Las personas con familiares con glaucoma tienen más probabilidades de desarrollar esta enfermedad/ Dboybaker/Flickr

Por su parte, la Dra. Mónica González Lomelí, presidenta de la Asociación de Glaucoma de Occidente y el Colegio de Oftalmólogos de Jalisco, refirió que se estima que para el año 2020 más de 80 millones de personas podrían padecer esta enfermedad en el mundo “por lo que resultan muy importantes las revisiones médicas anuales, por lo menos después de los 40 años”, advirtió.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS)  el glaucoma representa el  2% de la distribución mundial de las principales causas de discapacidad visual, donde el 80% del total mundial de casos de discapacidad visual se pueden evitar o curar.

La Asamblea Mundial de la Salud aprobó en 2013 el Plan de acción para la prevención de la ceguera y la discapacidad visual, con el objetivo de lograr una reducción mensurable de la discapacidad visual evitable de un 25% en el año 2019.

“El glaucoma es irreversible pero controlable, 9 de cada 10 personas con glaucoma diagnosticado pueden tener la capacidad de vivir bien toda su vida, contra el 70% de personas que no saben que tienen esta enfermedad”, apuntó Paczka Zapata quien agregó que es preferible crear el hábito de la prevención, porque de lo contrario se puede desarrollar esta enfermedad hasta etapas muy avanzadas donde es imposible recuperar la pérdida de visión.

Los tratamientos con gotas, con láser o con cirugía pueden permitir la estabilidad de esta enfermedad siempre y cuando se haga un diagnóstico temprano.

“Sólo en el estado de Jalisco, México hay un rezago de 160 mil personas por ser diagnosticadas, es un rezago enorme porque en esta enfermedad hace la diferencia saber que se tiene, porque es controlable”, detalló Paczka Zapata.

En el Congreso Internacional Glaucoma Hoy se presentaron avances médicos relacionados con esta enfermedad permitiendo a los especialistas familiarizarse con las evidencias científicas más sólidas que fundamenten la terapéutica farmacológica hipotensora ocular e incorporar a su práctica clínica cotidiana los conceptos actuales relacionados a estrategias de diagnóstico y tratamiento.

“La única manera de conocer si se padece la enfermedad es a través de una revisión oftalmológica. Hay glaucomas que generan síntomas como mucho dolor y baja visión, aunque son poco frecuentes, son tan notorios los síntomas que nadie deja de ir a un servicio de urgencias”, amplió Paczka Zapata, quien explicó que el glaucoma es una condición que afecta los nervios ópticos lo que provoca que la visión se reduzca lentamente concéntricamente.

El especialista recalcó que los servicios públicos de salud cuentan con los recursos tecnológicos y humanos especializados para atender a las personas con glaucoma, pero el problema no es tanto de los recursos sino la falta de conciencia por parte de la población sobre la enfermedad que es muy común, y que no acuden a la consulta médica para descartar que se padece glaucoma.

Los casos de glaucoma pediátrico

En los casos del glaucoma congénito en los pacientes pediátricos la fisiopatología son múltiples. “Existe una membrana en el espacio donde sale el líquido del ojo, lo que provoca un aumento en la presión ocular del recién nacido. Los padres no se percatan inmediatamente pero luego se empiezan a expresar características como el lagrimeo, la molestia a la luz y el crecimiento de los ojo, lo que lleva a la consulta donde es diagnosticado el padecimiento”, mencionó González Lomelí.

Estos casos son una malformación en el desarrollo del neonato que presenta este problema “para fines prácticos, si el niño está lagrimeando o el globo ocular empieza a crecer porque se aumenta la presión dentro del ojo y los tejidos del niño, por ser elásticos, pareciera que el ojo se quisiera salir de su cuenca, es una alerta para saber que existe este problema”, advirtió  Rodríguez García.

En esta situación, el glaucoma congénito, detectado a tiempo, se puede controlar a través de medicamentos.

Una imagen de una escena como la podría ver una persona con Glaucoma  / Crédito: National Eye Institute 
Una imagen de una escena como la podría ver una persona con Glaucoma  / Crédito: National Eye Institute

Tecnología innovadora para detectar la progresión del glaucoma

En un estudio único en su tipo, investigadores del Sistema de Salud Monte Sinaí están utilizando la Angiografía por Tomografía de Coherencia Óptica para observar las primeras etapas del glaucoma e identificar patrones característicos de diferentes formas de glaucoma en función de sus patrones vasculares.

La investigación podría permitir a los médicos diagnosticar los casos de glaucoma más temprano que nunca y potencialmente desacelerar la progresión de la pérdida de la visión.

La Angiografía por Tomografía de Coherencia Óptica es un avanzado sistema de imagenología que capta el movimiento de los glóbulos rojos en los vasos sanguíneos de manera no invasiva, en oposición a la angiografía tradicional, que utiliza inyecciones de colorantes.

Utilizando esta tecnología, un equipo de científicos de la Enfermería del Ojo y el Oído de New York y la Escuela de Medicina Icahn en Monte Sinaí han descubierto que todos los pacientes con glaucoma tienen menos vasos sanguíneos o menos flujo sanguíneo a los ojos en comparación a pacientes sin glaucoma. Los hallazgos fueron publicados en la edición del 14 de octubre de 2016 del Journal Investigative Ophthalmology & Visual Science  (IOVS).

Los investigadores analizaron 92 pacientes mayores de 50 años entre abril y agosto de 2015. Se dividieron a los pacientes en tres grupos según su condición: glaucoma primario de ángulo abierto (alta presión); glaucoma de tensión normal (baja presión); y sin glaucoma. Utilizaron la Angiografía por Tomografía de Coherencia Óptica para observar los vasos sanguíneos de cada paciente y encontraron que aquellos con glaucoma presentaban diferentes patrones de defectos en el flujo sanguíneo en la capa más superficial de la retina dependiendo del tipo de glaucoma.

“Esta es la primera vez que hemos sido capaces de identificar ciertos patrones característicos de flujo sanguíneo que corresponden a diferentes tipos de glaucoma, lo que nos permite identificar ciertas formas de glaucoma en sus primeras etapas”, dijo el investigador principal Richard Rosen. “Los hallazgos podrían conducir a nuevas estrategias terapéuticas para evitar el daño progresivo en pacientes con glaucoma y proporcionar una nueva métrica para monitorear el daño temprano que eventualmente conduce a la pérdida de la visión”.

El equipo de investigadores desarrolló un nuevo software para analizar las imágenes obtenidas con la Angiografía por Tomografía de Coherencia Óptica. Este software fue diseñado para mapear los capilares de nervio óptico en cada ojo para revelar los patrones de los vasos sanguíneos que alimentan la capa de fibra del nervio óptico. Examinaron a pacientes con glaucoma de ángulo abierto y evaluaron cómo su distribución del flujo sanguíneo era diferente de los pacientes con glaucoma de tensión normal. Luego compararon los patrones del suministro de sangre con los patrones de pérdida de la capa de fibra del nervio óptico debido al glaucoma. En el glaucoma de alta presión, el patrón de pérdida de flujo sanguíneo coincidió estrechamente con la pérdida de fibra del nervio óptico. En los casos de glaucoma de tensión normal, el patrón de pérdida de flujo sanguíneo, aunque no era significativamente diferente del glaucoma de ángulo abierto, tendía a ser más difuso.
Otros estudios ayudarán a refinar la identificación de estos patrones característicos del flujo sanguíneo que indican glaucoma de tensión normal. Los futuros avances en la tecnología también pueden llevar a la Angiografía por Tomografía de Coherencia Óptica convertirse en una modalidad de imagen estandarizada para el diagnóstico y la gestión del glaucoma.