Entrevista con el matemático John Allen Paulos

El Dr John Allen Paulos es uno de los matemáticos más reconocidos en Estados Unidos. Autor de libros y artículos sobre la relevancia de las matemáticas en la vida cotidiana, nos otorgó una entrevista en su vista a Guadalajara. 

Pablo Hernández Mares: No he leído todos sus libros…

John Allen Paulos: Eso es bastante excusable (se ríe)

PHM: Pero encontré un libro en español que es acerca de la religión

JAP: Bueno, más bien sobre la irreligión

PHM: Exactamente, cómo podría explicarnos por qué un matemático habla acerca de  teología, en alguna parte del libro dice que la teología es más que nada lenguaje.

JAP: La estructura del libro es más una revisión de los argumentos más comunes sobre la existencia de Dios y yo simplemente señalo los agujeros lógicos en ellos. No es religioso, de hecho es irreligioso, pero hay algunos argumentos que las personas dan sobre la existencia de Dios y no es sorprendente que todos tienen grandes huecos y yo sólo los señalo: la causa primera, si Dios es la primera causa ¿quién creó a Dios?, el argumento de la complejidad o el diseño inteligente, y yo sólo pensé que sería interesante realizar ese ejercicio de mirar todos esas fallas argumentativas en muchas de estas “pruebas”.

Como puedes inferir no soy religioso, algo entre ateo y agnóstico, si defines esa nebulosa de pensamiento que es el agnosticismo sería agnóstico, pero tradicionalmente me definiría como ateo.

Irreligion

PHM: Ahora que habla de la complejidad, ¿son las matemáticas el lenguaje de la complejidad?

JAP: Sí, hay algunas nociones matemáticas que explico ahí en el libro, una noción de la complejidad es la secuencia de ceros y unos, donde la complejidad depende de la longitud del programa que genera esas secuencias, es decir, si tienes una secuencia de 01010101 sería un programa muy sencillo que pudiera generarla, pero si tiene una secuencia más aleatoria de ceros y unos, el único programa que podría generar esa secuencia de números sería una que fuera por lo menos tan largo como la secuencia en sí misma, y en el medio, entre programas sencillos y programas complejos que crean estas secuencias está donde vive la vida, donde tenemos una regularidad, o a nosotros en un sentido o en otro, y tenemos elementos de aleatoriedad que no se pueden describir simplemente, así que la complejidad es una noción es útil en la argumentación.

PHM: En alguna parte del libro dice que hay personas inteligentes que también creen en Dios

JAP: Puedes insistir en que tú crees, eso está bien, pero no hay un argumento que establezca que lo que crees es lo que deberías creer, lo cual está bien mientras que no entre en conflicto con otros principios o entendimientos más claros sobre la ciencia.

PHM: ¿Usted cree que sí interfiere?

JAP: No tiene por qué, pero pasa continuamente, puedes ser perfectamente científico, todo tiene que ver cómo se define la idea de Dios, si te refieres a alguna religión particular y crees en todas esas cosas de que tu tienes que hacer esto o no puedes hacer tal cosa, o que Jesús fue el hijo de Dios, o que Mahoma hizo tal cosa, hacia eso no tengo ningún tipo de simpatía, pero si tienes una creencia hacia un Dios más nebuloso, donde sientes que debe haber algo más,  eso me parece suficientemente consistente con la mirada científica.

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PHM: En ese sentido de ideas, se dice que hay más libros de astrología que de astrofísica ¿piensa que no somos, como humanos, suficientemente inteligentes como para leer o interesarnos más temas científicos que todas en estas pseudociencias?

JAP: No, las personas son bastante inteligentes, pero dado esos contextos culturales y religiosos es difícil educar para que se puedan apreciar cierto tipo de cosas, en cierto sentido, el mensaje es que muchas personas piensan en Dios como un Dios más personal lo que es una idea más confortable, que es como sentirse importante y sentir que hay un padre o una madre que está cuidando de nosotros personalmente, a partir de ahí se pueden tener otras formas más irracionales de creencias, pero mientras no quieras imponer tus ideas a otras personas a mi me da igual.

PHM: Justo terminé de ver la película “El hombre que conocía el infinito” acerca del matemático hindú Ramanujan ¿la ha visto?

JAP: No todavía, pero leí la reseña del libro sobre el que está basado la película, y bueno es bien conocido entre los matemáticos.

PHM: Pero era muy creyente, en sus tradiciones hindúes, ¿esto explicaría su punto de que alguien puede creer en lo que quiera pero sin interferir en sus investigaciones científicas?

JAP: Bueno, algunas veces sucede, no necesariamente, pero bueno cuando eres un niño y aprendes sobre las creencias de tu madre es difícil desprenderse de ello, y su caso es perfectamente consistente con sus descubrimientos matemáticos, y su tremenda intuición sobre los números y aún así era un estricto hindú, así que las personas son complejas, como digo  en un libro más reciente la hipocresía es muy difícil de evadir, hay muchas cosas en la vida y uno cree en tantas cosas que en diferentes puntos es difícil ser completamente consistente, en algunos casos es casi imposible, obviamente hay algunas hipocresías peores que otras pero está bien.

PHM: Usted también ha trabajado en las coincidencias pero ha dicho que la mayor de todas las coincidencias sería la ausencia absoluta de coincidencias ¿puede explicarnos por qué?

JAP: Sí claro, si uno mira de cerca el mundo es muy complejo e interrelacionado y hay tantos factores y números, direcciones, nombres y conexiones entre las personas, por lo que por supuesto que habrá coincidencias pero la mayoría de ellas no significan nada, me refiero que hablando por ejemplo de la religión, la Biblia, un libro muy conocido, básicamente se puede observar lo que se llama la equidistancia entre secuencias de letras, aquí hay una letra y avanzas 14 letras y encuentras otra, avanzas 14 más y encuentras otra diferente y cada 14 letras en algún momento se deletrea un nombre por ejemplo, y hay algunos que señalan que la conexión entre la Biblia hebrea donde aparecen los nombres de rabinos y eventos que fueron profetizados; las personas pueden ver cualquier libro, La guerra y la paz, tanto en inglés como en ruso y encuentran ese tipo de secuencias que parecen sugerir que se conocía el asesinato de Kennedy,  que Tolstoi lo sabía, pero no tienes que mirar esas secuencias linealmente, puedes ir hacia atrás, diagonalmente, y por ejemplo la Constitución de Estados Unidos tiene evidencia sobre el escándalo sexual de Bill Clinton, porque si escoges una letra y avanzas 26 y así aparece Mónica, y junto a ella en otra secuencia aparece Bill, pero sólo es cuestión de hacer estas secuencias, pero las personas tienden a hacer significativas estas coincidencias, algunas son significativas, pero la mayoría de ellas simplemente ocurren naturalmente.

PHM: Usted se lo toma todo esto con un gran sentido del humor y chistes ¿por qué decide hacerlo así?

JAP: Creo que los chistes son una manera de expresar ideas de una manera más placentera, hay un componente cognitivo en los chistes, escribí un libro basado en la premisa del filósofo austriaco-alemán Wittgenstein que decía que podías escribir un libro de filosofía que fueran sólo chistes y que podrías alcanzar un punto filosófico, interpretando los chistes de manera amplia, incluyendo metáforas, anécdotas e historias para llegar a ese punto filosófico, en la mayoría de mis libros intento contar historias y chistes y las personas recuerdan los chistes y si lo entiendes, puedes entender el punto, así que me gusta contar chistes.
Escucha la entrevista completa aquí: