Marte tuvo glaciares de agua muy fría y salada. Entrevista con el Astrónomo Alberto G. Fairén.

Marte-tuvo-glaciares-en-el-pasado-parecidos-a-los-actuales-de-la-Tierra_image_380La nave Curiosity de la NASA explora el planeta rojo dentro del llamado cráter Gale, donde hace 3.500 millones de años se extendió un enorme glaciar. Las huellas de este paisaje glaciar quedaron plasmadas en el terreno, así lo evidencia la investigación de un equipo de astrónomos encabezado por el Dr. Alberto Fairén, científico de la Universidad Cornell en EE UU, publicada en la revista Planetary and Space Science.

Cientificodigital.mx: En su investigación previa usted ha realizado estudios sobre el clima en el planeta Marte ¿Cómo se puede estudiar la meteorología de un planeta a miles de kilómetros de distancia y en el pasado?

Alberto G. Fairén: Actuamos como detectives, o como médicos forenses, estudiando las huellas morfológicas y geoquímicas que han dejado sobre la superficie y la subsuperficie de Marte los distintos climas del pasado.

Cientificodigital.mx:¿Qué elementos les sugirieron pensar que en Marte existieron glaciares?

Alberto G. Fairén: Desde hace algún tiempo pensamos que el clima de Marte en el pasado fue muy frío. Es cierto que el planeta esta cubierto de huellas morfológicas y mineralógicas que atestiguan la presencia de agua líquida en grandes cantidades al principio de su historia, pero también es cierto que los modelos climáticos nos dicen que las temperaturas globales nunca fueron cálidas. Nosotros hemos propuesto una hipótesis para explicar esta aparente contradicción, según la cual el clima habría sido muy frío pero en ciertos lugares y momentos el agua podría haber permanecido en estado líquido. Esto se conseguiría gracias al efecto combinado de temperaturas globales cercanas a los 0 centígrados y a la presencia de sales en el agua, formando soluciones acuosas que permanecerían liquidas a temperaturas más bajas. El escenario resultante dibuja un Marte primitivo que incluía ríos, lagos y mares de agua muy salada y muy fría, y la presencia de glaciares por todo el planeta. El ciclo hídrico se cerraría con precipitaciones en forma de nevadas, casi nunca lluvia.

Cientificodigital.mx: ¿Qué marcas en el terreno dejan los glaciares a su paso?

Alberto G. Fairén: Son diversas, desde terrenos estriados hasta acumulaciones de rocas, pasando por rocas estriadas, depósitos en forma de abanico, cuencas cóncavas o restos de morrenas. Analizando imágenes orbitales, hemos conseguido identificar una enorme variedad de huellas de glaciares a gran escala en el cráter Gale, y confiamos en que el rover Curiosity pueda identificar otras a menor escala.

Cientificodigital.mx:¿En qué sentido le han ayudado los datos que envían las naves que orbitan Marte y aquellas que están sobre el terreno? ¿Podrían haber llegado a las conclusiones que ustedes llegan sin estas instrumentos?

Alberto G. Fairén: Los orbitadores y los rovers son nuestros ojos en Marte. Sin ellos, ninguna investigación sobre Marte seria posible, ni la nuestra ni ninguna otra. Sin la ayuda del programa espacial, no tendríamos absolutamente ni idea de como es Marte o como fue en el pasado.

Cientificodigital.mx: ¿Podría ser su investigación un precedente en la exploración de condiciones climáticas en planetas aún más lejanos ?

Alberto G. Fairén: Es posible, pero es pronto aún para saberlo.

Referencia del artículo de investigación:

Alberto G. Fairén, Chris R. Stokes, Neil S. Davies, Dirk Schulze-Makuch, J. Alexis P. Rodríguez, Alfonso F. Davila, Esther R. Uceda, James M. Dohm, Victor R. Baker, Stephen M. Clifford, Christopher P. McKay, Steven W. Squyres. “A cold hydrological system in Gale crater, Mars”. Planetary and Space Science 93-94: 101–118, 2014.

“La ciencia es una actividad humana que tienen la finalidad de entender la realidad”: Dr. Pablo Schulz.

“Siempre me gustó la Química, pero mi afición primaria era la Arqueología, por eso estoy tan feliz en México” confiesa el científico Pablo Schulz. oriundo de la localidad de Bahía Blanca, Argentina.

“Quizá mis mejores amigos en el mundo son profesores en Guadalajara” cuenta este Químico con alma de Arqueólogo, que su primera visita a esta ciudad fue en Noviembre de1988, cuando estuvo como profesor invitado durante un año y medio en Universidad de Guadalajara.

Y su más reciente participación en este institución fue en la Cátedra Neal R. Amundson, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías CUCEI de esta institución, donde ofreció la conferencia “Cuarenta y cinco años de investigación en ciencia de superficies y coloides”,

El Dr. Pablo Schulz, Licenciado en Química, Licenciado en Bioquímica y Doctor en Química, ha dedicado gran parte de su investigación a los tensoactivos “un caso particular de moléculas de tipo orgánico” en sus propias palabras. “Hay moléculas que tienen una parte afín al agua y otra parte que no” como el jabón que tiene un componente donde se disuelve la grasa.

“Si uno se fija en la etiqueta de un envase de detergentes va encontrar que dice: sustancias tensoactivas iónicas, no iónicas, sintéticos, aditivos, abrillantadores, perfumes, colorantes”, continúa explicando este científico argentino.

El Dr. Schulz, investigador de la Universidad Nacional del Sur en Argentina, reconoce que el uso de estas moléculas es muy variado y va desde la minería, los agroquímicos, la medicina, los alimentos, la cosmética “la industria de las sustancias tensoactivas es una de las más grandes del mundo”

“Nosotros mismos somos un conjuntos de moléculas de este tipo, porque las membranas celulares son justamente formadas estas sustancias” explica el Dr. Schulz mientras dibuja sobre una hoja de papel la estructura de una membrana celular.

El mundo microscópico, donde reinan las estructuras a escalas nanométricas, ha sido su lugar de trabajo por más de 40 años, “antes era ciencia ficción pero ahora ya se está hablando de nano-máquinas” reconoce.

Además el Dr. Schulz ha realizado una intensa actividad académica dirigiendo tesis doctorales, “desde hace unos diez años me estoy dedicando a la Metodología de la Ciencia”, lo que asegura le ha otorgado una visión más clara de su trabajo.

“El objeto de estudio de la Ciencia es el universo, lo que existe y es tangible, eso deja fuera un montón de cosas que pueden ser valiosas o no, depende de la gente, pero que no son Ciencia” afirma con toda seguridad este investigador nivel 1 del Sistema Argentino.

“Las afirmaciones científicas son independientes de la formación cultural, de la raza, de la religión, del background de la persona”, concluyó.

Pablo Schulz
Pschulz@criba.edu.ar

Elaboran científicos Iniciativa de Gestión del Mar Profundo

“Vemos que cada día el uso de los recursos marinos se va llevando a cabo a más profundidad” advierte la Dra. Elva Escobar Briones, directora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México y coautora de esta iniciativa.

Esta Iniciativa surgió de la preocupación de un grupo de investigadores por dar a conocer a la sociedad en general que “no nada más hagamos uso de los recursos del Mar profundo (los fondos marinos por debajo de 200 metros de profundidad) sino que también conozcamos que estos tipos de sistemas albergan una gran diversidad y otorgan diversos servicios ambientales”

La Dra. Elva Escobar, quien por cinco años trabajó buceando en cuevas sumergidas, alerta que se ha empezado a utilizar al mar profundo para fines de pesca, usos energéticos y hasta desechos (incluso algunos radioactivos depositados en las profundidades oceánicas después de la segunda guerra mundial).

Hace 5 años los investigadores dedicados al mar profundo buscaron el financiamiento para realizar un taller con el objetivo de generar esta iniciativa de gestión y elaborar un artículo científico que fue publicada el 16 de mayo de 2014 en la revista Science.

 

En este proyecto participaron “no sólo investigadores de ciencias “duras” sino también investigadores de ciencias sociales, usuarios y actores de diferentes sectores que nos permitieran conocer sus puntos de vista y cuales podrían ser los vacíos de conocimiento que pudieran ligar la ciencia básica con la toma de decisiones” resalta la Dra. Escobar cuya línea de investigación es la oceanografía biológica donde estudia la estructura y el funcionamiento de ecosistemas asociados a los fondos marinos.

Los océanos cubren el 71% del planeta y son ambientes muy complejos que cambian cada día, lo que los hace muy difíciles de estudiar, por ejemplo, “la restauración o la mitigación de un impacto en el mar profundo tiene una escala muy distinta a las escalas que tenemos en la playa, en ambientes someros como lagunas costeras y bahías”, por lo que es importante generar este conocimiento indica la académica del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 3.

La Iniciativa de Gestión del Mar Profundo (Deep Ocean Stewardship Initiative, DOSI en inglés) también tiene el fin de educar a todos lo niveles, desde grupos de primaria y secundaria, comparte esta científica experta de México ante las Naciones Unidas en investigación científica marina.

 

A pesar de que existen numerosas leyes para regular la actividad marina desde el punto de vista de la Dra. Escobar, promotora de esta iniciativa, “hay una falta de información, porque simplemente está en otro idioma o está en una página difícil de acceder, uno de los objetivos que tenemos es que se conozca que todas estas leyes pero hay que empezar a unificarlas en un marco común a nivel global”

La Dra. Escobar, quien también es integrante del comité técnico y legal de la autoridad internacional de los fondos marinos de Naciones Unidas ha expuesto que luego de realizar un censo de especies marinas se contaron 250 mil especies marinas conocidas (sin incluir a microorganismos ni a los virus marinos) sin embargo, del censo de la vida marina de 2010 se ha propuesto que hay al menos 1 millón de especies marinas aunque lo más certero es que sean hasta 2 millones de especies marinas.

El Instituto de Ciencias del Mar y Limnología tiene la misión de realizar investigación original, formación de recursos humanos y difusión en las ciencias del mar y la limnología, la cual está encaminada a contribuir al conocimiento básico y con ello apoyar a la sociedad en los esfuerzos de conservación, restauración de los ecosistemas acuáticos y el manejo integral de sus recursos.