Conexión migrante

Captura de pantalla 2013-10-06 a las 21.10.27
El muro de Facebook está sustituyendo al mural de avisos de la plaza principal de muchos pueblos en el estado de Jalisco. Las video-llamadas a través de los teléfonos, tabletas o dispositivos móviles están desbancando a la cabina telefónica pública. La correspondencia o los mensajes llevados personalmente ya casi desaparecen a causa de los mensajes directos en la red social de Twitter.

En este contexto, la migración ya no es un factor de incomunicación. “Hay jóvenes que se van con el uso de las redes sociales desde aquí”, argumenta Leticia Hernández Vega, quien integra un cuerpo académico enfocado al estudio de este tipo de fenómenos migratorios, en conjunto con Antonio Ponce, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades.

“Las personas se han interesado en tener acceso a estas nuevas tecnologías por varias razones, pero la principal es la económica. Es más barato comunicarme vía internet con las personas, que hacer una llamada telefónica”. Así explica el auge del uso de las redes sociales.

La accesibilidad, disponibilidad, rapidez, versatilidad y la interactividad son las razones por las cuales tanto las familias en el origen como en el destino, utilizan las redes sociales por internet como una forma de comunicación cotidiana.

Según datos del buró del censo de Estados Unidos, en 2011 los hispanos fueron el segundo grupo minoritario en Estados Unidos que más compró tablets o dispositivos móviles.

“Hemos observado el fenómeno de la migración en jóvenes de edad productiva que tienen alguna cualificación, y que han potencializado el uso de internet, más que aquellos migrantes de primera generación, que estando allá empezaron a tener este acercamiento con la tecnología”, puntualiza la maestra Hernández Vega, quien participó en el programa del VI Encuentro nacional y III Internacional sobre estudios sociales y región “Contextos plurales e inequidades sociales”, en el Centro Universitario de la Ciénega, con el tema “Las redes sociales y el consumo cultural de los mexicanos en Estados Unidos”.
Desde hace algunos años se ha presentado un cambio en el patrón migratorio de mexicanos hacia Estados Unidos. Cada día hay más mujeres y niños que se integran a estos procesos. También existe un sector de jóvenes que se van a trabajar de manera legal, con visa de trabajo o de turista, que permanecen allá el tiempo que se les permite y regresan a México.

El uso de las redes sociales, particularmente del Facebook, se ha potenciado por esta nueva generación de migrantes: “Nosotros los denominamos en nuestro estudio como migrantes.net”, detalla Hernández Vega, quien considera que no hay diferencia entre el uso de la tecnología en México o en Estados Unidos, porque el mismo contexto de los jóvenes involucra a sus familias, tanto de origen como de destino.

“Nos dimos a la tarea de caracterizar cómo se están suscitando estos procesos de comunicación entre los mexicanos en México y los mexicanos en Estados Unidos. Hemos categorizado en cuatro niveles el uso de las redes sociales: un primer nivel básico de carácter personal, dirigido a las familias, a los novios; un segundo nivel son los mensajes de interés comunitario; el tercer nivel es el de la comunicación social, en que los migrantes se interesan en la política, tanto mexicana como estadounidense, y el cuarto nivel es una comunicación crítica, cuando los mexicanos tienen interés en participar en la agenda pública de México”.

Aunque los medios de comunicación tradicional en las poblaciones de origen y destino, como el teléfono y el correo postal, son cada vez menos utilizados, siguen conviviendo con las nuevas tecnologías de la información. “Nosotros nos hemos dado cuenta que Facebook es el medio más utilizado. En algún tiempo fueron los blogs, pero éstos ya pasaron a segundo plano”, comenta Hernández Vega, y advierte que resulta interesante dimensionar y prever el uso que le pudieran dar los migrantes a este tipo de tecnologías, “porque así como podemos identificar usos que tienen que ver con cuestiones de servicio social o acercamiento a los productos culturales, también estamos identificando que hay aspectos negativos en el uso de las redes sociales”.