Investigadora advierte del mal uso de los bebederos para colibríes.

1 Cuando llega el invierno, para los colibríes es la hora de volar al sur. Sin flores ni néctar para alimentarse, la emigración los salva de morir. En los jardines de las casas cuelgan bebederos con agua. Parece una cortesía para estas aves multicolores, pero en esta inocente práctica también corren peligro.

Sarahy Contreras es una de las especialistas en el estudio de los colibríes en el occidente de México. Ella es capaz de ver en esos bebederos una forma de dañar a las aves: “Está comprobado que esto cambia el comportamiento de los colibríes, porque al tener néctar, hay especies que ya no emigran, que se quedan en el invierno porque alguien los está alimentando. Entonces nos preguntamos, ¿qué pasará con estos colibríes?”.

En las etiquetas de las botellas de agua que bebemos, se lee: “proteger de la luz solar”. Esta misma lógica aplica para recipientes de plástico donde las aves beben. “Me preocupa que haya una moda de usar bebederos para colibríes, que son de cualquier tipo de plástico. Si no hay un manejo correcto de estos materiales, que son contaminantes, o no se preparan de forma adecuada los néctares, se puede matar a muchos colibríes”. No sólo eso: “¡Incluso he visto personas que le ponen coca-cola a los bebederos! Esto es como un biberón para un bebé. Imagínate el daño que se les está causando”.

Los colibríes forman parte de la cultura mexicana. Su ágil vuelo, su aleteo distinto a otras especies, sus colores brillantes los hacen atractivos. Para las culturas prehispánicas representaban a dioses guerreros y actualmente existe la creencia popular de que se relacionan con el amor y la buena suerte. Además, estas aves sólo vuelan en el continente americano.

“Nosotros tenemos la fortuna de que en la estación científica Las Joyas, en la Reserva de la biósfera de la sierra de Manantlán, habitan 24 especies de colibríes, es decir, que tenemos una gran diversidad en un espacio pequeño”.

En esta zona privilegiada es realizado, a partir de 1990, el primer proyecto en el ámbito nacional de monitoreo de colibríes, que estudia las tendencias poblacionales de estas aves por el efecto de perturbaciones antropogénicas (provocadas por los seres humanos), como los incendios forestales, que son la principal causa de la modificación de los hábitats de estas especies. Algunos resultados obtenidos demuestran que estas aves son bastante sensibles a las perturbaciones.

“Por ejemplo, hay colibríes a los que les gusta estar justo después de un incendio, en las primeras etapas de sucesión forestal, porque esta área les ofrece recursos de flores y néctar para sobrevivir. Pero también tenemos otras especies que no responden tan positivamente después de un incendio, sino que huyen del área y, conforme se va recuperando el bosque, regresan”.

Sarahy Contreras Martínez, investigadora del Centro Universitario de la Costa Sur, participó los días 25 al 28 de agosto de 2013, en la V Reunión internacional de Compañeros en vuelo, titulada “Conservación de las aves a través de las Américas”, en Estados Unidos de Norteamérica.

“Me tocó representar al centro occidente de México, a las aves que se encuentran en los bosques templados y subtropicales”.

Durante tres días continuos de trabajo los participantes hicieron propuestas para crear redes de trabajo y complementar la información científica sobre el ciclo de vida de las aves, sobre todo de aquellas que emigran por gran parte del continente, para hacer más eficientes los esfuerzos para su conservación.

“Esta reunión fue nutrida, ya que cada uno de nosotros como representantes expusimos cuáles son nuestras especies prioritarias para la conservación y cuáles son las amenazas a las que se enfrentan”, expresó la investigadora, que participó como representante de la Universidad de Guadalajara en esta reunión internacional.

La especialista señaló que uno de los acuerdos de la reunión fue “traducir” el conocimiento que tienen los científicos, para que los políticos estén más conscientes de lo que está pasando con las aves y las repercusiones en los ecosistemas de la región. “La idea es exponer esta preocupación a empresas transnacionales y a las personas en altos puestos políticos, de que cada vez tenemos más aves que están declinando sus poblaciones”.

Pablo Mares
septiembre 2013

Los científicos buscamos entender las cosas: Mattew Bobrowsky.


El científico de la NASA Matthew Bobrowsky impartió en Guadalajara la conferencia “El proceso de la ciencia”, donde explicó algunos fundamentos básicos como que “la forma como se comprueba algo en la ciencia es probándolo”.

En su charla el Dr Bobrowsky aseguró que la ciencia no es una receta de cocina. “La ciencia no se debe enseñar como datos que deben ser memorizados. Sino como una exploración, un descubrimiento”.

El Astrofísico estadounidense, descubridor de la Nebulosa planetaria conocida como “Mantarraya”, compartió que se decidió a ser científico porque desde niño le maravillaba el cielo y les dijo a los asistentes que “Si quieren ser científicos deben pensar científicamente”.

El Sol entra en su periodo de máxima actividad.

Decían que el mundo se iba a acabar en el año 2012. Y aquí seguimos. Ahora dicen que el Sol emitirá radiaciones tan potentes que destruirán nuestro planeta. Son afirmaciones sin fundamento.
Lo cierto es que especialistas de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos) informaron que el Sol está llegando al punto de máxima actividad dentro del ciclo que dura aproximadamente 11 años y se espera que en los próximos dos o tres meses invierta la polaridad de su campo magnético.

El Doctor Alberto Nigoche-Netro, profesor investigador del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara explica que “las estrellas poseen campos magnéticos variables que fluctúan en el tiempo, desde una fracción de segundo hasta billones de años. Los campos magnéticos en las estrellas (y planetas como la Tierra) se generan mediante el llamado efecto dínamo que consiste en la generación de un campo magnético debido a una corriente eléctrica circular. La corriente eléctrica se produce por corte (estiramiento del material) entre diferentes partes del objeto que giran a diferentes velocidades”

En el caso del Sol, el ecuador gira más rápido que los polos.
En el Observatorio solar Wilcox de la Universidad de Stanford, que monitorea los campos magnéticos del Sol, se han documentado, a través de magnetogramas, 3 inversiones de polaridad en el campo magnético solar desde 1976, lo que confirma que este fenómeno es parte normal de la dinámica de la estrella.

“No hay datos actuales que muestren algún evento solar catastrófico inminente” asegura el doctor en Astrofísica Alberto Nigoche-Netro.

Aunque la sociedad moderna depende de una variedad de tecnologías susceptibles a los cambios en el clima espacial, tampoco debe generarse una alarma innecesaria por el aumento de la actividad solar.

“Las corrientes eléctricas inducidas en la superficie de la Tierra durante los eventos de auroras boreales, pueden interrumpir las redes de energía eléctrica y contribuir a la corrosión de los oleoductos y gasoductos. Los cambios en la ionosfera durante las tormentas geomagnéticas interfieren con las comunicaciones de radio de alta frecuencia y el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) de navegación”.

La actividad solar que puede impactar a la Tierra se puede dividir en cuatro tipos de fenómenos: las llamaradas solares, las eyecciones de masa coronal, el viento solar de alta velocidad y las partículas energéticas solares.

Para el doctor Nigoche-Netro la importancia de estudiar al Sol radica en que si conocemos los fenómenos solares éstos se pueden predecir y así podemos evitar la mayoría de las consecuencias negativas que pueden traer. “De hecho, se considera que la intensidad del próximo máximo solar será similar al anterior máximo en 2002”, adelanta el investigador, por lo que no hay de qué preocuparse.

Aun así, los aviones, que utilizan comunicaciones de radio, deben tomar precauciones para evitar cualquier problema.

“En el casquete polar, durante los eventos de absorción causado por los protones y electrones solares, las comunicaciones de radio se pueden comprometer para aviones comerciales en las rutas que cruzan los polos. Hoy en día hay más de 7.500 rutas polares por año. Es esas rutas los aviones vuelan a latitudes donde no se puede utilizar la comunicación vía satélite y las tripulaciones de vuelo deben usar la alta frecuencia (HF) de radio para mantener la comunicación con el control de tráfico aéreo, como lo requiere la regulación federal”.

Los satélites y las naves espaciales que orbitan el planeta, y que transmiten una gran cantidad de información cada segundo, pueden ser afectados por el cambio en las condiciones del clima espacial.

“La exposición de las naves espaciales a partículas energéticas solares causa anomalías temporales operativas, daños en los sistemas electrónicos y degradan los paneles solares y sistemas ópticos como cámaras o rastreadores de estrellas”.

En base a las observaciones que han realizado los astrónomos se sabe que el Sol es una estrella que está en la mitad de su vida. “De hecho, a pesar que se encuentra a millones de kilómetros de distancia, podemos predecir mejor lo que sucede en el Sol que lo que ocurre en nuestro propio planeta, como los terremotos” resaltó el doctor en astrofísica Alberto Nigoche-Netro, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara.

Pablo Hernández Mares.
Septiembre 2013